Mirada, cuerpo y presencia. 7 claves para conocer (y enamorarte) de la escoleta de AUPA

educación libre barcelona guinardó escoleta aupa

La escuela viva no es un invento moderno

La pedagogía progresista aglutina una serie de pedagogías alternativas que surgen como movimiento de respuesta social a finales del siglo XIX y principios del XX a la pedagogía tradicional. Dichas pedagogías coinciden en ser críticas con el formalismo, la competitividad, la individualidad, pasividad y “el trabajo en cadena”.

La escuela activa confía en la capacidad innata del ser humano para aprender: curioseamos, observamos, indagamos, manipulamos, imitamos, actuamos… y mediante un proceso constante de experiencia-error, de hacer y re-hacer, aprendemos. Aprender es algo que fluye orgánicamente en el ser humano en un continuum propio que al fin configura nuestra propia realidad. No aprendemos La Realidad.

Aprendemos Nuestra Interpretación de la realidad.

¿Cómo aplicamos la Educación Libre en AUPA?

  • El Niño/a necesita de un adulto presente

En el primer septenio como nombra la pedagogía Waldorf, las niñas y niños se relacionan desde la imitación y no desde el intelecto.

adulto presente aupa escoleta guinardó barcelonaAunque la imitación está presente a lo largo del aprendizaje de toda la vida en el humano, en esta etapa es más evidente. Aprendemos a hablar, a caminar, a pensar en relación con la cultura y el ambiente donde hemos nacido, es necesario que las niñas y niños tengan referentes a quien poder imitar.

El proceso de imitación va más allá de lo meramente externo y mecánico, tu hijo lo imita todo de ti, también lo que piensas. Es un ser que capta toda la sutileza que te rodean como padre y madre. Nuestro lenguaje corporal influencia a las niñas y niños, por eso hablamos tanto en las escuelas de educación libre de Presencia.

Nuestro lenguaje corporal influencia al niño, por eso hablamos tanto en las escuelas de educación libre de Presencia.

Cuando hablamos de presencia, ¿a qué más nos referimos?

Estar estamos todos en la tierra, pero muchas veces estamos ausentes, el cuerpo está, pero nuestra atención viaja lejos atendiendo preocupaciones, ocupaciones laborales, etc.

Las niñas y niños nos convocan a que habitemos el cuerpo, ellos a su manera, nos ofrecen la oportunidad de desarrollarnos y crecer hacia otro lugar.

Para poder facilitar esta presencia del adulto en AUPA (escuela de educación libre en el Guinardó):

  • La ratio es de 1 adulto para 7 niñas y niños.  Como dice la pedagogía Waldorf, el niño/a en esta etapa pertenece al hogar familiar. Toda su vida ha transcurrido en contacto con el adulto de referencia, primero sobre todo, con la madre en el vientre y en los primeros años de vida, y después también con el padre. En esta temprana edad, el adulto es la referencia que lo inicia al mundo que lo rodea, le gusta y desea estar con el adulto. En los primeros momentos vemos como las niñas y niños nos siguen y desean hacer lo que nosotros hacemos, así podemos ver la evolución e interés del niño en relación con el juego.

ratio aupa escoleta educación libre guinardó barcelonaPor ello, para facilitar esta recreación al máximo del hogar, de lo familiar, de la proximidad física, de la calidez y oportuna atención, es necesario que el adulto pueda estar tranquilo para atender a pocas niñas y niños con una actitud de calidad y disposición. En AUPA, cuando trabajamos con niños de entre 2 a 6 años hay un adulto para 7 niñas y niños, en cambio, si las niñas y niños son más pequeños de 2 años, la ratio es aún más baja, en un contexto de atención individualizada.

  • Damos presencia cerca y lejos.

Estar presentes tampoco es sinónimo de estar siempre al lado puesto que entendemos que la atención a la que nos referimos es una atención capaz de ofrecer lo que el niño/a a nivel particular requiera teniendo en cuenta al grupo, integrándolo en el grupo y gracias a la riqueza de dicho grupo.

  • Habitamos más el cuerpo y menos la palabra.

Un día en la jornada de la Escuela Libre, había un grupo de 4-5 niñas y niños realizando una actividad con herramientas de bricolaje de madera sobre bloques de  cartón. Uno de los pequeños empezó a dar golpes con el martillo, haciendo mucho ruido. El acompañante pensó en poner palabras y redireccionar la acción, pero esperó paciente y con presencia, en unos instantes la magia sucedió: el resto de niñas y niños presentes empezaron a manifestar su molestia ante tanto ruido. El niño que martilleaba dejó de hacerlo.

La presencia en AUPA, escuela de educación libre en Barcelona, se encuentra, muchas veces, ante un conflicto entre dos niños. Ponemos el cuerpo y los sostenemos con amor y firmeza, estando sin palabras, decimos presentes, estamos y esperamos. Muchas veces, esta espera permite que algo genuino propio de la capacidad del niño o niña emerja de forma natural y encuentre una nueva manera de resolver y expresarse.

2. El cuerpo es el protagonista de nuestra vivencia en el mundo, es el continente del intelecto y las emociones

El movimiento libre es parte esencial y básica, son las raíces para que el aprendizaje no solo motriz, sino cognitivo, se pueda integrar y arraigar, pues la corporalidad activa memorias que necesitan liberarse y los movimientos de fortalecimiento muscular para sostenernos en el caminar, al tiempo de hablar.

Conviene recordar que además, el juego ofrece algo vital para la maduración cerebral del niño/a: mientras juega implica todo el cuerpo. Y es mediante este movimiento natural y espontáneo que las conexiones neuronales pueden establecerse.

En AUPA, escuela de educación libre, trabajamos para que el niño/a pueda preservar su condición de obertura hacia el mundo:

Es importante transmitir al bebé que el mundo es bueno, es un lugar seguro para vivir; fortalecer la creencia de que esté seguro en su propio cuerpo y en este nuevo medio donde ha encarnado. El tacto es uno de los lenguajes no verbales y más inmediatos por donde transmitir estos valores de seguridad y bienestar.

En la medida que el cuerpo vivencia, se mueve, se desplaza, más conexiones neuronales se generan, esta es la etapa de más riqueza cerebral y conexiones sinápticas. Para que estas conexiones sinápticas puedan permanecer y no ser destruidas, es necesario que este movimiento que ofrece la experiencia, pueda seguir estableciéndose.

el cuerpo como protagonista aupa escoleta de educación libre barcelonaEn AUPA, cuidamos que el espacio esté dispuesto para que pueda ofrecer libertad de movimiento en un espacio rico en experiencias. Las experiencias pueden ser de movimiento autónomo basado en la práctica de psicomotricidad aucouturier, y también de la mirada y filosofía transmitida por Maria Montessori sobre las acciones de vida cotidiana.

El libre movimiento y el fomento de la autonomía van de la mano y se encuentran en ofrecer objetos del uso habitual de los adultos, en una acción de confianza hacia el niño/a.

En una ocasión, llegó a nuestra escoleta un niño un poco mayor que la mayoría, tenía una gran capacidad verbal. Podíamos entablar conversaciones con él. En ese momento como adultos, pensamos en tener que ofrecerle cosas más elaboradas para continuar nutriendo su conocimiento. Damos un tiempo y observamos. En general, él tenia una destreza manual y autonomía muy inferior en relación con otras niñas y niños más pequeños y pequeñas. Vimos como le era de gran dificultad defenderse y poner límites al otro. Las niñas y niños físicamente más corporales, que tenían menos vocabulario, pero trepaban, saltaban, jugaban mucho en la zona motriz, le asustaban un poco.

Como en otras veces, observamos como el punto fuerte estaba ocupado en la cabeza y el cuerpo quedaba más debilitado.

Por ello, en este caso, poder tener espacios y propuestas de juego puramente corporales permitió bajar la fuerza de la cabeza al cuerpo.

Habitar el cuerpo es el medio para diferenciarse del otro, poder sentir lo que nos gusta y lo que no, es el inicio de poder reconocer el respeto mediante el placer y verbalizarlo. En definitiva, poder poner límites y defender los propios deseos y necesidades.

En AUPA, nuestra filosofía es ofrecer una educación que te prepare para la vida. Las vivencias más complejas que vamos a tener que gestionar, no tendrán que ver con informaciones y contenidos, sino con afrontar situaciones+crisis (oportunidad): la soledad, la incomprensión, la pérdida, la duda…

Aprender a entendernos a nosotros mismos en nuestra singularidad y nombrar lo que sentimos en el cuerpo es el inicio.

Nuestra filosofia es ofrecer una educación que te prepare para la vida.

3. Hablar el lenguaje de las niñas y niños, no significa darles aquello que piden

El acompañante suficientemente bueno parafraseando a Winnicot, no establece una correlación siempre veraz entre lo que el niño/a pide y sus necesidades auténticas.

Es bueno en relación a esta frase poder tomarnos el tiempo de entender lo que Rebecca Wild apuntaba diciendo: Necesidades autenticas vs necesidades sustitutivas.

el lenguaje de los niños aupa escoleta barcelona educación libreEl Niño en la etapa 0-6, aunque tenga un vocabulario muy desarrollado y pueda entablar conversaciones con el adulto, esto no es sinónimo que tenga un entendimiento profundo de las palabras que utiliza y que pueda designar y nombrar lo que necesita en cada momento.

En este sentido quizá el niño/a ha aprendido a comunicarse con nosotros como adultos para estar más cerca de nosotros, es decir como un acto de conexión y amor hacia el padre, la madre y las personas de referencia.

Nosotros como adultos también podemos aprender a hablar el lenguaje infantil.

El lenguaje infantil no está hecho de frases, está hecho de movimientos, de actos impulsivos, de visceralidad y emociones que brotan de forma inesperada.

A veces las niñas y niños en la escuela libre dicen: quiero que me cures (aunque sabemos que no hay ninguna herida), quiero pintar, quiero cortar, quiero… y todo ello en cuestión de apenas un minuto. ¿de verdad el niño quiere todas esas cosas concretas? En los proyectos de pedagogía alternativa, entendemos que los niños nos hacen saber lo que necesitan aunque no sepan exactamente cómo nombrarlo.

La niña que nos pide todas estas cosas en un minuto, nos está expresando un hambre, una necesidad que desea cubrir mediante necesidades sustitutivas. El niño/a no sabe qué es, aunque si sabe decirnos que hay algo.

¿Hay alguna necesidad auténtica no satisfecha? ¿Deseo de mirada y contacto amoroso?

En las escuelas de educación libre podemos proponer entonces a los niños: ¿jugamos juntos un rato? ¿quieres que té de un masaje?

A veces solo con ofrecer nuestra atención presente e individualizada, la sed por curarse, pintar, cortar… cesa.

Invertimos el tiempo de nutrir al bebé interno en el niño/a y así dejar que el niño/a crezca con la seguridad que el amor infinito y presente que recibió cuando era bebé continúa estando y puede crecer desde la confianza hacia su entorno y hacia la vida.

A veces, solo con ofrecer nuestra atención presente e individualizada, la sed por curarse, pintar, cortar… cesa.

4. El adulto es quien cuida del niño.

En las escuelas educación libre, el maestro/a no está en una posición de ser “superior” respecto al niño/a y por tanto no actúa hacia él ejerciendo acciones de instrucción o adoctrinamiento.

el adulto cuida del niño escoleta aupa educación libre barcelona guinardóEl maestro/a es un ser que guía o acompaña el proceso (natural) de aprendizaje. Que, confiando en las posibilidades del niño/a prepara espacios, materiales o condiciones para preservar un entorno favorable al aprendizaje.

Se permite, por tanto, que el niño/a juegue puesto que se reconoce que este es el medio natural del niño/a para aprender.

En la pedagogía Waldorf se dice que los adultos hace más tiempo que vivimos en la Tierra que las niñas y niños, conocemos las características de nuestro entorno y por ello nosotros por nuestro bagaje anterior y nunca por un sentimiento de superioridad, nos corresponde la tarea de ser quienes iniciemos a las niñas y niños en la vivencia en nuestra sociedad y dentro del entorno en el que han nacido. Las niñas y niños en cambio nos ofrecen, la espontaneidad, la capacidad eterna de habitar el presente, la ligereza del amor y la ternura.

Entendemos por ello que la relación de aprendizaje entre adultos y niños/as es horizontal, nos nutrimos y crecemos a partes iguales aunque de maneras singulares y distintas.

El adulto está en constante aprendizaje de lo que el niño/a le ofrece constantemente y a la vez es responsable del cuidado de las niñas y niños.

En AUPA,  escuela de educación libre en  el Guinardó (Barcelona), cuidamos de los niñas y niños ofreciéndoles un marco que les contenga y les permita crecer con seguridad. Preservamos su bienestar y estamos cerca para facilitarles el canal de expresión que necesitan en cada momento para que puedan fluir libremente e ir floreciendo en las propias cualidades innatas.

Lo que uno es, está siempre allí. El adulto es como el buen jardinero que cuida de que la tierra esté suficientemente hidratada, limpia de hierbas o animalillos que puedan matar la semilla, cuida que esta no se queme por el sol o se la lleve un fuerte viento. Está cerca preservando el espacio, facilitándole ambientalmente lo que la semilla precisa y, espera confiado de que en su expresión más mínima, ella tiene toda la información para abrirse entre la oscuridad y saber como crecer. No necesita que el jardinero le diga que clase de planta es y si le dice que es un roble siendo un rosal, ¿acaso no podría sentirse confundida y frustrada porque sus cualidades mostraran cosas diferentes de lo que se espera de ella?

El jardinero espera y la atiende con respeto por lo que ya es. Está allí aprendiendo desde otro lugar, sabe que su cometido es cuidar de la semilla y la cuida dándole espacio, y la cuida mirándola con potencia y valía siendo quién ya es, en cada momento.

5. La contención de un vientre materno, ayuda el desarrollo de la libertad

Como ya hemos mencionado, la auténtica libertad solo puede darse desde un marco que contiene con firmeza y claridad, y a la vez, siendo un sostén amoroso.

Muchas veces como adultos tenemos muchas dificultades para acoger el concepto del límite sin abrir un cierto conflicto interno y preguntarnos: ¿esto no es coartar la libertad?

Para ello solo debemos mirar la propia biología y cómo esta se desarrolla y crece.

Vientre materno aupa escoleta educación libreCuando tu bebé estaba gestándose dentro tuyo, estaba contenido por un saco suave que lo sostenía y toda una urdimbre de tejido nutritivo y vasos sanguíneos que no solo le ofrecían y cubrían sus necesidades de supervivencia básicas, también lo protegían de los componentes tóxicos, ofreciéndole un entorno dónde desarrollarse con seguridad. Además de esta primera película, llamada placenta, estaba el útero que con su firmeza y musculosidad iba creciendo y adaptándose al bebé en gestación, a la vez que lo sostenía con firmeza.

Los límites funcionan como una sabia placenta que los adultos ofrecemos al entorno para garantizar esa calidad y seguridad en la que la libertad se puede dar.

Podemos observar como la carencia absoluta de estructura, en lugar de llevarnos a la libertad, puede generar en el individuo una gran sensación de soledad y desamparo.

Podemos ver, continuando observando nuestra anatomía, como en nuestro cuerpo los tejidos blandos, necesitan de una estructura ósea, dura y firme en la que pueden sostenerse, vincularse y mantenerse de pie, sin ella, el cuerpo nunca podría tomar la verticalidad.

Sabemos que en el desarrollo estas dos fuerzas complementarias ying-yang, masculina y femenina están presentes y nos permiten un sano desarrollo.

En AUPA, escuela de educación libre en Barcelona, el espacio materno y paterno esta presente a través de:

  • Rituales que se repiten.

La repetición de la estructura diaria en esta edad de 1 a 6 años permite al niño/a desde lo vivencial integrar el desarrollo y transcurso del día. Esta es una propuesta que propone el adulto y opera como una columna vertebral a través de la cual se construye la vida diaria y permite un eje fijo en el que otras cosas espontáneas puedan aparecen. La repetición va acompañada por melodías, canciones de dedos y círculos, dónde la asistencia de las niñas y niños es libre y permite la transición de un momento a otro. El cuidado de cerrar y abrir un nuevo espacio dentro de la jornada.

  • Materiales duros y blandos:

escoleta educación libre guinardó aupa materiales duros y blandos Tomando de referencia el trabajo de la pediatra Emmi Pikler, en la zona motriz utilizamos material duro pues permite una estabilidad mayor en este proceso de conquistar la verticalidad y para potenciar el sentido basal del tacto, fundamento de la construcción del Yo y lo combinamos con materiales blandos, suaves que a la vez fomentan más el sentido del desequilibrio y del soltarse.

El material duro, implica en el niño/a Una mayor afinación y atención de los propios movimientos, el material duro trae un impacto corporal que se siente fuertemente. En el material blando el niño/a puede entregarse, soltarse, perderse, pudiendo tener una expresividad corporal más despreocupada, sabiendo que va a ser acogido con suavidad.

  • Jugar el bebé: Observamos como en el desarrollo y crecimiento de las niñas y niños, la afianciación de una etapa, lleva consigo el recoger algo del primer momento de vulnerabilidad y total entrega del niño/a. Continuamente el niño/a revisa aquello que ha quedado atrás y lo revisita para consolidar su crecimiento hacia adelante. El aprendizaje nunca es lineal es circular.

Para facilitar el visitar al bebé interno y los espacios maternadores como símiles de nutrición emocional en  Aupa ofrecemos:

    • espacios envolventes:con telas que cuelgan y generan cuevas y espacios de recogimiento, cajas vacías, dónde meterse y encontrar un espacio propio y contenedor, etc.
    • El ambiente del bebé con materiales de juego con objetos reales del mundo y la etapa del bebé, donde el niño/a des de un lugar inconsciente utiliza a los Muñecos como propio espejo.

6. El espacio y ambiente es un agente educador

La sobrestimulación estresa.

materiales espacio escoleta aupa educación libreLas niñas y niños nacen muy abiertos al mundo, nacen inmaduros y dependientes del adulto y necesitan una tranquilidad neuro-sensorial, para que sus organismos no sean sobreestimulados y se estresen. El estrés genera acciones bloqueo y actúa cerrando la obertura natural.

Hay evidencias científicas que nos muestran que someter a un niño/a de esta etapa a múltiples procesos (iniciar la lectoescritura, estimularle para que hable inglés, realice bits, etc) produce dicho efecto “bloqueo”. El cerebro, sobresaturado de estímulos es incapaz por la etapa madurativa en la que se halla de asimilarlos.

Los materiales pueden contribuir a este efecto sobrestimulante, por ello en AUPA decimos que los materiales por su sencillez estimulan el propio ingenio manual, y por consiguiente cerebral.

¿Cómo preparamos el ambiente para que sea fuente educativa?

Tomando en consideración los puntos anteriores. En AUPA, damos mucha importancia al estado relajado del ambiente cumpliendo que pueda proporcionar el respeto por los procesos de vida y de desarrollo auténticos que resultan de la interacción entre organismos y su entorno.

  • Transmitir calma y armonía.

Así como en un parto, las hormonas se contagian, en otros momentos / ambientes también. Es importante para los adultos de referencia mantener una calma emocional- anímica para transmitirla en el entorno y en las niñas y niños.

El color de las paredes, los sonidos ambientales, los materiales de juego y la disposición del espacio ayudan a la transmisión de esta calma, como un lienzo en blanco que está preparado para que la pintura propia del niño/a cree una nueva obra de arte.

  • Materiales naturales y sencillos

Lo que más nos estimula los sentidos, es tomar lo que es propio en la naturaleza. Pueden ser elementos propios de la naturaleza como troncos, piñas, arena, agua, hojas, flores, insectos. Pueden ser elementos de la vida diaria como pinzas, botones, cartones, hilos, utensilios de cocina.

materiales naturales aupa escoleta guinardó barcelonaTodas estas cosas permiten al niño/a en sus diferentes edades transformar el objeto y convertirlo en lo que él necesita. Le permiten generar una manipulación singular y le invitar de desentrañar el significado de ese objeto que no tiene instrucciones concretas.

Cuando más complejo es el objeto más simple es la actividad del niño/a. Cuando más definido es el objeto menos estimula su imaginación, menos posibilidad inventiva tiene. Así se propone que, los objetos de juego sean muy neutros para que cada niña y niño pueda encontrar el objeto lo que existe en sus sentidos presentes y puedan evocar aquella emoción y sentir en el objeto.

las niñas y niños están interesados en el mundo real, lo que puede ser más de su interés son objetos de uso cotidiano que los adultos puedan también utilizar.

 

  • Preparar ambientes que funcionen con autonomía del niño.

En los espacios de educación libre pensamos en promover a nivel espacial los objetos de tal manera que el niño/a no necesite al adulto a penas, como decía Loris Malaguzzi el ambiente de aprendizaje supone pensar los espacios y materiales como el tercer educador. Colocamos todos los materiales al alcance de los niños para que pueda haber una autogestión y una invitación no verbal, sino des de lo visual a explorar y experimentar con ellos de manera que puedan establecer asociaciones. No solo los espacios de juego se piensan con este propósito sino los momentos de alimentación (almuerzo y comida),  de cuidado de esfínteres, de vestirse y cambiar prendas de ropa, beber agua…

7. Una comunidad de aprendizaje

En AUPA, cuando hablamos de nuestra escuela de educación libre, decimos que es una comunidad de aprendizaje, porque no hay una única figura que encarna la transmisión del aprendizaje, sino que todas y todos los que formamos parte de AUPA, somos agentes que generan aprendizaje unos a otros.

comunidad de aprendizaje aupa educación libre barcelona guinardóTodas las situaciones, sean más positivas o negativas, nos ofrecen oportunidades de aprendizaje y crecimiento, esta es nuestra mirada. Aprendemos de las niñas y niños, tanto como de las madres y los padres. Es un espacio circular que se nutre de las diferentes personalidades que lo configuran, cada pieza es fundamental para que el engranaje funcione.

La nuestra es una escuela que tiene una mirada sistémica, es decir, que incluye y le da un espacio a las madres y los padres. Miramos al niño/a viendo que detrás de él, de ella, hay todo un árbol genealógico de situaciones y vivencias que han ayudado a que él, ella, sea quien es, y han abierto el camino para que el pequeño/a llegara a la vida.

La vivencias de los abuelos, de las abuelas, de las madres, de los padres se ven reflejadas en los movimientos, juegos y relaciones que activa el niño/a.

El equipo de AUPA le da un lugar a ello, lo acoge, sin juzgar.

En este espacio, la familia tiene la oportunidad de crecer, de ampliar su mirada, de establecer relaciones autenticas que a la vez puedan desafiarnos internamente. Los valores propios pueden verse cuestionados, permitiendo que una consciencia nueva aparezca.

Es un espacio vivo, que cambia, se transforma y quien facilita más esta transformación son las personas que lo habitan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *